lunes, 11 de abril de 2011

El valor de las almas es grande

“La persona que es diligente en hacer la obra de su historia familiar concuerda con la descripción de alguien que cumple con su deber… Yo sé que nuestro Padre Celestial está al tanto del esfuerzo que hacemos y sé también que las personas por las que efectuamos las sagradas ordenanzas también lo saben”. (Thomas S. Monson, “La llave de la fe”, Liahona, mayo de 1994, pág. 6).

El presidente Monson agrega: “Mis hermanos y hermanas, no se cansen de hacer el bien. Si piensan que sus contribuciones son pocas e insignificantes, recuerden que el valor de las almas es precioso ante la vista de Dios. Nuestra oportunidad es preparar el camino y llevar a cabo la obra de las ordenanzas luego de una fiel investigación, para que de esa forma las almas puedan prepararse para la gloria, la cual es su oportunidad divina. ¿Podemos entonces asombrarnos de que la persona que haya recibido un testimonio de esta obra, sienta el deseo de colaborar todo lo que pueda para su progreso? ¿Podemos asombrarnos de que los obstáculos se disipen como la bruma al salir el sol de la mañana, cuando alguien haya efectuado la obra, experimentando la prueba de la fe y se haya calificado para recibir las bendiciones que anhelaba?". (7)

“Y así fue que mi padre Lehi descubrió la genealogía de sus antepasados… Y cuando mi padre vio todas estas cosas, fue lleno del Espíritu… 1 Nefi 5:16-17