lunes, 24 de junio de 2013

Una nueva visión para la obra de salvación

"El sólo desearlo no lo hará realidad. El Señor espera nuestro razonamiento; nuestra acción; nuestro trabajo; nuestros testimonios; nuestra devoción."



Por el presidente Thomas S. Monson
Apresurar la obra de salvación - 23 de Junio de 2.013

lunes, 10 de septiembre de 2012

Venid a la Casa del Señor

En esta época de la re-dedicación, les invito con todo la fuerza de mi alma a que re-dediquemos nuestra vida al Señor al hacer lo que nuestro querido profeta, Thomas S. Monson, nos pidió: ir a la rescate, hallar y levantar las manos caídas y compartir las hermosas verdades que tenemos con quienes nos rodean.
Hagamos las cosas simples: asistamos a la iglesia cada domingo sin faltar, tengamos nuestras noches de hogar, paguemos un diezmo íntegro y ofrendas de ayuno generosas, y leamos las escrituras. El presidente Kimball nos exhortaba a todos a tener una lámina de un templo puesta en algún lugar visible en nuestro hogar.
Mis queridos hermanos, tengamos una recomendación vigente por el resto de nuestras vidas, lo cual es una demostración de que tenemos aceite en nuestra lámpara, y vayamos al templo con frecuencia. Dejar los pasillos vacíos de éste y de otros templos cuando el Señor nos ha invitado a disfrutar del festín sería una tragedia.

Elder Mervyn B. Arnold
De los Setenta

lunes, 9 de enero de 2012

La adoración en el templo: Fuente de fortaleza en épocas difíciles

"A veces, cuando oigo a un coro cantar durante el servicio dedicatorio de un templo, me invade un sentimiento tan sublime que me eleva el corazón y los pensamientos; cierro los ojos y en mi mente he visto más de una vez un grupo de personas que desde el templo se extiende en la distancia y se eleva hacia las alturas haciéndose cada vez más grande. Pienso que representan a muchos de los espíritus que están esperando que se efectúe por ellos la obra vicaria en ese santuario y que se regocijan porque finalmente hay un lugar donde pueden liberarse de las cadenas que los han atado en su progreso eterno. Para lograr ese fin, tú tienes que efectuar la obra vicaria; debes buscar a tus antepasados. El nuevo programa de FamilySearch hace que ahora esa obra sea más fácil que antes. Es preciso que busques a esos antepasados, prepares la información que se requiere y vayas a la casa del Señor a llevar a cabo por ellos las ordenanzas que anhelan recibir. ¡Qué gran gozo es el de participar en la obra de un templo!"

(Elder Richard G Scott, Liahona mayo 2009, pág.44)

viernes, 28 de octubre de 2011

Una invitación a la nueva generación


Ahora solicito la atención de las mujeres y los hombres jóvenes y los niños de la nueva generación mientras recalco la importancia actual del espíritu de Elías en nuestra vida. Mi mensaje va dirigido a toda la Iglesia en general, pero a ustedes en particular.
Muchos de ustedes tal vez piensen que la obra de historia familiar la lleva a cabo principalmente la gente mayor. Sin embargo, no tengo conocimiento de que en las Escrituras o en las pautas que emiten los líderes de la Iglesia haya alguna restricción en cuanto a la edad que limite este importante servicio a los adultos mayores. Ustedes son hijos e hijas de Dios, hijos del convenio y edificadores del reino. No tienen que esperar hasta tener una edad determinada para cumplir con su responsabilidad de colaborar en la obra de salvación a favor de la familia humana.
Hoy en día, el Señor ha puesto a nuestra disposición extraordinarios recursos que les permiten aprender y amar obra a la que infunde vigor el espíritu de Elías. Por ejemplo, FamilySearch es una colección de registros, recursos y servicios que se pueden acceder fácilmente con computadoras personales y diversos dispositivos de mano, diseñados para ayudar a la gente a descubrir y documentar su historia familiar. Esos recursos también están disponibles en los centros de historia familiar ubicados en muchos edificios de la Iglesia por todo el mundo.
No es una coincidencia que FamilySearch y otros recursos hayan salido a la luz en una época en la que los jóvenes estén tan familiarizados con una gran variedad de tecnologías de la información y la comunicación. Ustedes tienen los dedos amaestrados para textear y twitear para acelerar y adelantar la obra del Señor, y no sólo para comunicarse rápidamente con sus amigos. Las destrezas y la aptitud que se manifiestan entre muchos jóvenes actualmente son una preparación para contribuir a la obra de salvación.
Invito a las jóvenes de la Iglesia a aprender sobre el espíritu de Elías y a experimentarlo. Los aliento para que estudien, para que busquen a sus antepasados y se preparen para efectuar bautismos vicarios en la casa del Señor por sus propios familiares fallecidos (véase D. y C. 124:28–36). Y los exhorto a ayudar a otras personas a buscar sus datos de historia familiar.

David A. Bednar
Del Quórum de los Doce Apóstoles

viernes, 24 de junio de 2011

El Santo Templo: Un faro para el mundo.

Mis hermanos y hermanas, los templos son más que piedra y cemento; están llenos de fe y de ayuno. Se construyen con pruebas y testimonios. Se santifican mediante el sacrificio y el servicio.

Cierto grado de sacrificio siempre ha estado asociado con la construcción de templos y con la asistencia al templo. Incontables son los que han trabajado y luchado a fin de obtener para ellos mismos y para sus familias las bendiciones que se encuentran en los templos de Dios.

Si han ido al templo para ustedes mismos y viven relativamente cerca de un templo, su sacrificio podría ser apartar un tiempo de sus ocupadas vidas para ir al templo con regularidad. Hay mucho por hacer en nuestros templos a favor de aquellos que esperan detrás del velo. Al hacer la obra por ellos, sabremos que habremos logrado lo que no pueden hacer por sí mismos. El Presidente de la Iglesia, Joseph F. Smith, en una poderosa declaración dijo: “Mediante nuestros esfuerzos en bien de ellos, las cadenas del cautiverio caerán de sus manos y se disiparán las tinieblas que los rodean, a fin de que brille sobre ellos la luz y en el mundo de los espíritus sepan acerca de la obra que sus hijos han hecho aquí por ellos, y se regocijen con ustedes por el cumplimiento de estos deberes” . Mis hermanos y hermanas, nuestra es la responsabilidad de hacer la obra.

Si todavía no han ido al templo, o si sí han ido pero actualmente no son dignos de tener una recomendación, no existe meta más importante para ustedes que la de esforzarse por ser dignos de ir al templo. El sacrificio de ustedes quizás sea poner su vida en orden con lo que se requiera para recibir una recomendación, tal vez al dejar hábitos de mucho tiempo que los descalifican; quizás sea tener la fe y disciplina para pagar los diezmos. Sea lo que sea, háganse merecedores de entrar en el templo de Dios. Obtengan la recomendación para el templo y luego considérenla una posesión preciada, porque lo es.

Por el presidente Thomas S. Monson
Liahona Mayo de 2011 - Pág. 90
“Y así fue que mi padre Lehi descubrió la genealogía de sus antepasados… Y cuando mi padre vio todas estas cosas, fue lleno del Espíritu… 1 Nefi 5:16-17